lunes, 19 de septiembre de 2022

MAX AND MORITZ en STADTHEATER de GIESSEN

 Philharmoniker Orchester Giessen. 

Domingo 25 de septiembre once de la mañana. 

Domingo 25 de septiembre a las tres de la tarde.

Programa: Ballet con música de Richard Mohaupt y coreografía de Alfredo Bortoluzzi.



El tebeo

 Wilhem Busch estudió Bellas Artes en Amberes y Munich. El tifus le cambió la vida a los 21 años, en 1853. Los días de obligado reposo le vinieron bien. Para distraerse, empezó a coleccionar sagas, canciones y leyendas populares alemanas que él mismo ilustraba. Pronto se hizo colaborador de varios periódicos satíricos de la época  Hubo de esperar hasta 1865 para publicar su obra maestra, Max und Moritz una historieta en siete travesuras que pronto se convirtió en un clásico de la cultura alemana y que enseguida empezó a traducirse a numerosos idiomas.  El dúo más que dinámico de protagonistas tiene un lema: «¡Una pareja infernal dispuesta a sembrar el mal!». Unos precursores de Zipi y Zape pero con más mala uva.  



Hace 150 años se editó en Munich por primera vez (Braun & Schneider, 1865). En él, en un prólogo, siete ‘travesuras’ y un epílogo, se cuenta a través de dibujos y versos la vida de dos muchachitos revoltosos. Es una historieta ilustrada, donde los dos protagonistas hacen de las suyas, burlándose de las personas que los rodean de una forma sórdida y muy cruel.



 Ponen una trampa a cuatro pollos de una vecina viuda, que terminan ahorcados; la viuda, resignada, los cocina, pero ambos niños traviesos se roban los pollos asados por la chimenea, haciendo creer a la dueña que se los ha tragado su perro, al que por ello le cae una terrible paliza; luego le tienden una trampa a un sastre, provocando que caiga a un río y casi se ahogue; el maestro de la escuela no se salva y su pipa, que antes ha sido llenada de pólvora por Max y Moritz, vuela en pedazos cuando la enciende; la broma siguiente es gastada a un tío cercano, a quien ponen cientos de escarabajos en la cama; finalmente se infiltran en la panadería del pastelero, quien los hornea sin piedad después de cubrirlos con masa, ellos roen las galletas y casi escapan; el pastelero los atrapa y los lleva al molino, donde son triturados y luego devorados por dos ocas. Al final nadie en el pueblo llora sus muertes. Se han publicado traducciones en muchos idiomas.



El ballet

Richard Mohaupt nació en Breslau en 1904 donde realizó sus estudios musicales con J. Prüwer y R. Bilke.. Comenzó su carrera musical como director de ópera y también dio conciertos como pianista. Después de la llegada del régimen nazi  se vio obligado a abandonar Alemania porque su esposa era judía. Se instaló en Nueva York  en 1939, donde continuó componiendo y también ejerció como docente. Las circunstancias de la época en Estados Unidos (teatros de ópera privados sin subsidios estatales) obligaron a Mohaupt a distanciarse de su pasión, el teatro musical, y concentrarse en la música sinfónica.  En 1955 regresa a Europa, vivió en Austria hasta su muerte..



El Ballet Max y Moritz fue un encargo del Teatro Estatal de Baden en Karlsruhe. Se estrenó el 18 de diciembre de 1949 en el Badisches Staatstheater de Karlsruhe. Mohaupt utiliza formas históricas de danza en su composición, que adapta a la danse d'action . Debido a que el grupo objetivo del ballet no solo se dirige a adultos sino también a niños, la música es muy pegadiza, divertida y siempre permanece tonal. Está estructurada en partes correspondientes a las viñetas del tebeo de Busch.

Max und Moritz ballet für die ganze Familie   Staatsoper Berlin 2019

En Theater Hof 2018

En 2012

Entrada Allegro con brio

Primera escena: Marcia funebre

Segunda Escena: Siciliano

Tercera escena: Andante Academico

Cuarta escena: Allegro non troppo

Quinta escena: Pastorale

Sexta escena

Apoteosis Presto







domingo, 18 de septiembre de 2022

OPOLE

 Es la capital histórica de la Alta Silesia y centro de la minoría alemana en Polonia. Llegamos desde Wroclaw en tren en una hora. De la estación al centro nos separa un paseo de cuarto de hora. En el camino encontramos el auditorio y el monumento por las víctimas de las segunda guerra mundial. 



La plaza del mercado -Rynek- está rodeada de fachadas en tonos pastel y frontones con decoración en los edificios históricos. Están restaurados en barroco del XVIII. La mayoría fueron destruidas por bombardeos soviéticos en 1945.  





El Ayuntamiento neo-renacentista  imita al Palacio Viejo de Florencia. Tiene una torre de 65 metros, al mediodía suena el himno de Opole. 


Hay paneles con fotografías antiguas de como era el Rynek hace años.



Cruzamos el puente de Groszowy,;se cobraba una tarifa de un grosz por su pasaje. De ahí el nombre del puente. .Conocido también como Puente Verde o Puente de los Enamorados. Es un paso de peatones que conecta el Rynek con la isla Pasieka desde principios del siglo XX. Es una estructura de metal Art Nouveau sobre el canal Młynówka, fue construido en 1906. 


Al lado del puente hay una estatua dedicada al fundador del Festival de la canción polaca. 



Le torre Piast se encuentra en la isla Pasieka y es lo que queda del castillo de Piast. Tiene una estructura circular con remate angular.  Es la torre del homenaje, construida en ladrillo en el siglo XIV, del antiguo castillo. Debido a hundimiento del suelo se desvía metro y medio de la vertical.




En el interior hay 
presentación multimedia sobre historia de Opole. El guía iba hablando al grupo en  polaco y después nos explicaba un resumen a nosotros en inglés.  







Disfrutamos de una vistas espectaculares desde una plataforma a treinta y tres metros de altura.




Vídeo sobre la torre  (explicaciones del guía en polaco)

Desde lo alto de la torre también se ve el Anfiteatro donde se celebra el Festival de Música. El edificio ha sido reconstruido varias veces. Sin embargo, ha conservado su forma original, diseñada por Florian Jesionowski. Actualmente tiene capacidad para más de 3.600 personas. Además del Festival Nacional de la Canción Polaca, aquí se llevan a cabo numerosos conciertos y eventos al aire libre. 



La Avenida de las Estrellas de la Canción Polaca se encuentra en la plaza del mercado de Opole, entre el Ayuntamiento y el lado este de la plaza. Aquí hay varias docenas de estrellas que conmemoran a los cantantes que actúan en el escenario del Anfiteatro de Opole. La avenida comenzó a construirse en 2004. La primera de las estrellas descubiertas perteneció a Czesław Niemen. En la actualidad, hay unos 40. Se encuentran entre los representantes más destacados de las canciones polacas de posguerra. Cada año se revelan nuevas placas. También en Polonia se copia a Hollywood. 


 El foso del castillo se ha convertido en un estanque con una fuente multimedia. Los espectáculos nocturnos tienen lugar al ritmo de los éxitos más famosos de la música popular polaca.

El estanque del castillo se construyó alrededor de 1930, cuando se derribó el castillo del príncipe. Era un lugar de descanso, y en invierno había aquí una pista de hielo. En 1937, incluso se celebraron allí los campeonatos alemanes de patinaje artístico. Junto al estanque se construyó una casa de hielo con una pista de hielo cubierta. Actualmente, hay un restaurante en el edificio de madera.




La catedral de Santa Cruz es un edificio gótico del siglo XV. Las torres gemelas sobrepasan los setenta metros. las naves rematadas con ábsides semicirculares. No pudimos visitar el interior están rehabilitando el edificio. 




Rodeando la catedral se conserva el único tramo de muralla. 




La iglesia del monasterio franciscano es una mezcla de gótico, renacentista y barroco. Fue construido desde finales siglo XIII y siglo XIV. 



 En el siglo XVI se reformaron las bóvedas. En el siglo XX se añadieron representaciones de la muerte y vida eterna.





En la capilla de los duques de Piast encontramos sus sepulcros y el de los príncipes. En la bóveda se conservan pinturas góticas



VÍDEO SOBRE OPOLE

Stare Miasto  (casco antiguo, sin texto con música de fondo)

La ciudad que pocos conocen  (en español)

Historia y monumentos En polaco subt. en inglés

Comimos en un tipo establecimiento poco conocido en España. Una parte se dedicaba a pescadería con venta al público y la otra a restaurante tipo autoservicio con. Veías el pescado al horno o frito que podías pedir. Se cobra al peso.  Comimos dorada acompañada de ensalada con queso. Excelente para los aficionados al pescado como yo. Pagamos solo dieciséis euros por la comida de los tres y tres botellitas de agua.  Una ganga. 

 Por último después de comer visitamos el museo de Silesia. Está situado en el antiguo colegio jesuita, edificio barroco. Incluye salas dedicadas a la arqueología, maqueta del siglo XVIII de la ciudad, porcelanas de Tulowice, una exposición etnográfica del XIX y XX y la farmacia del convento. Además presenta una amplia exposición de pintura del siglo XIX y XX.  Está cerca del Rynek.