Filarmónica del NFM de Breslavia
Director: Thomas Guggeis, director musical de la Ópera de Frankfurt.
Protagonistas interpretados por los cantantes Nikolai Schukoff y Anita Rachvelishvili,
JUEVES 3 DE SEPTIEMBRE 2026 A las siete de la tarde Auditorio NFM.
Cuando comenzó a trabajar en la ópera Camille Saint-Saëns ya había alcanzado la edad de Cristo: treinta y tres años. En Samson et Dalila , este cruce simbólico de una línea por parte del compositor es paralelo al mensaje del libreto. El poderoso Sansón, el equivalente bíblico de Hércules, siembra el terror entre sus enemigos, pero él mismo es vencido por el poder de la pasión. Finalmente, descubre que la única forma de revelar el verdadero heroísmo es a través del autosacrificio. Se estrenó en Weimar el 2 de diciembre de 1877, en versión alemana, en el teatro del Gran Duque, En Francia la ópera tendría que vencer muchas resistencias por utilizar un tema bíblico. Después de numerosos rechazos en sus primeros años, se estrenó el 3 de marzo de 1890 (trece años después del estreno de Weimar) en el Théâtre des Arts de Rouen. Sansón y Dalila también logró gran popularidad fuera de Francia en la década de 1890. Se representó en la Ópera de Montecarlo, en el Carnegie Hall, en Florencia y Nueva Orleans.
Liceu TVE2
En un principio, Saint-Saëns quería presentar la historia de Sansón y Dalila como un oratorio, un género desprovisto de acción escénica. El poeta y autor del libreto, Ferdinand Lemaire, lo convenció de cambiar de opinión. El compositor, siguiendo el ejemplo de Rossini y Verdi, quienes también recurrieron a temas bíblicos, optó por la forma de ópera. Fue una excelente decisión. Saint-Saëns encontró en los acontecimientos descritos en el Antiguo Testamento tensiones dignas de los mejores patrones italianos o de las obras de Richard Wagner, y en el personaje principal un dramaturgo de gran intensidad y compleja psique. La historia de un guerrero con fuerza sobrehumana le permitió incluir en la partitura elementos que resultaban atractivos para el público francés: una escena de danza, estilizaciones que evocaban la música de Oriente Medio y un final espectacular. La composición tardó mucho tiempo en completarse. Aunque Saint-Saëns ya había interpretado el Acto II en una audición privada en 1868 (sin obtener la aprobación), su participación en la guerra franco-prusiana y los sucesos de la Comuna de París le impidieron continuar trabajando. Posteriormente, se inclinó más por dedicar su tiempo a otros géneros, pero Franz Liszt lo presionó para que terminara la ópera, prometiéndole organizar una producción en Weimar.
Acto Primero: entrada al templo de Dagón en la ciudad de Gaza. La ópera de Saint-Saëns tiene un marcado formato musical de oratorio, especialmente en el primero de sus tres actos, donde se destaca la vibrante arenga de Sansón (tenor dramático) a su pueblo para sublevarse contra la opresión filistea.
Acto Segundo: Dalila seduce a Sansón mostrándose como una mujer sensible y afligida por las barreras étnicas y religiosas que impiden su felicidad. Destaca la maravillosa aria-dúo de Dalila ("Mon coeur s'ouvre à ta voix"), verdadero momento culmen de la obra, la seducción de Dalila y la flaqueza de Sansón. Y Printemps qui commence. Al inicio de este acto, mientras Dalila espera a Sansón en el valle de Sorek, la orquesta describe una tormenta inminente. Las cuerdas simulan los relámpagos con escalas cromáticas, mientras que los timbales representan los truenos, generando una atmósfera de peligro y traición inminente.
Mon coeur s´ouvre a ta voix Versión orquestal
Acto Tercero. Escena I: Sansón, ciego y esclavizado mientras hace girar la noria, eleva su famoso lamento al cielo ("O ma misere") y recibe los reproches de su pueblo. Bachanale de tintes marcadamente exóticos, lo que la convierte en uno de los fragmentos más célebres de la partitura.
Interludio musical.
Acto Tercero. Escena II: Como preparación a la ceremonia pagana, se ejecuta la famosa "Bachanale", extracto musical danzado de gran calidad, donde se muestra toda la bajeza moral de los infieles. Termina la ópera con una última invocación divina de Sansón atado a las columnas del templo, y la posterior inmolación del héroe hebreo. La Bacanal es la sección más famosa para la percusión. Los timbales impulsan el ritmo de esta frenética danza salvaje de los filisteos, requiriendo una gran precisión rítmica, velocidad y control dinámico para simular el ambiente pagano y descontrolado.
Durante la destrucción del templo de Dagón, los timbales participan activamente junto a toda la sección de percusión (metales, triángulo y las famosas castañuelas de hierro o castagnettes de fer) para ilustrar musicalmente el colapso del edificio.
De las trece óperas de Saint-Saëns, Sansón y Dalila es la que acumula mayor número de representaciones. Se enmarca dentro de lo que denominan Grout, Palisca y Burkholder como ‘ópera lírica’, que viene a ser el ‘tipo romántico de la opéra-comique’. La melodía es el principal atractivo de este estilo de obras escénicas, que se caracterizan por la ampliación en su duración y la temática basada en el drama o la fantasía romántica.

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