domingo, 11 de octubre de 2026

SEGUNDO CONCIERTO SINFÓNICO STAATSTHEATER WIESBADEN

 



Orquesta estatal de Hesse

Director Leo McFall

MIÉRCOLES 14 DE OCTUBRE Siete y media de la tarde. 

Tom Borrow, una estrella emergente del piano, artista de la BBC New Generation y ganador del premio Terence Judd-Hallé, interpreta el Concierto para piano n.º 2 de Prokofiev.

PROGRAMA

Igor Stravinsky: Suites n.º 1 y 2 para pequeña orquesta;
Sergei Prokofiev: Concierto para piano n.º 2 en sol menor;
Sergei Rachmaninoff: Sinfonía n.º 2 en mi menor

Stravinsky, el innovador compositor de ritmos danzantes; Prokofiev, el nexo entre lo clásico y lo vanguardista; y Rachmaninoff, el mago de la melodía, compusieron las obras de este programa entre 1900 y 1920. El piano fue una fuente de inspiración fundamental para los tres. Con la revolución rusa, emigraron, 

Las suites 1 y 2 para pequeña orquesta son dos obras breves de carácter satírico, ligero y pedagógico. 

Stanford Orchestra


El Concierto para piano 2 fue compuesto entre 1912 y 1913.rompe con el esquema tradicional de tres movimientos y se estructura en cuatro movimientos, emulando la forma de una sinfonía.

 Tonhalle Orchester Zurich  

El estreno de la versión original en Pavlovsk (1913) causó un auténtico escándalo en la audiencia, provocando abucheos de la crítica conservadora que catalogó la música de "salvaje" y "futurista. Durante el caos de la Revolución rusa, la partitura original manuscrita guardada en el hogar de Prokófiev se destruyó en un incendio. En 1923, exiliado en Occidente, el compositor se vio obligado a reescribirla por completo de memoria. Prokófiev declaró que la reconstrucción fue tan profunda que el concierto era prácticamente un "Concierto n.º 2 y medio", resultando incluso más maduro, denso y contundente que el original. Se estrenó en 1924 en uno de los legendarios conciertos de Koussevitzky en París. El Concierto  está dedicado a Maximilian Schmidthof, amigo de Prokofiev en el Conservatorio de San Petersburgo que se había suicidado meses antes dejando una carta de despedida para Prokofiev. 






1. Andantino — AllegrettoModerado y expansivoContiene una de las cadenzas (solo de piano) más largas, titánicas y complejas jamás escritas, que acumula una tensión colosal antes del reingreso de la orquesta.
2. Scherzo: VivaceExtremadamente rápido
Un torbellino de movimiento perpetuo donde el piano toca líneas de octavas unísonas ininterrumpidas de principio a fin


3. Intermezzo: Allegro moderatoMarcha amenazanteDe carácter pesado, grotesco y oscuro, con un marcado paso orquestal que evoca una atmósfera casi apocalíptica.
4. Finale: Allegro tempestosoViolento y salvajeAlterna entre un dinamismo feroz y una sección central de profundo lirismo basado en una melodía folclórica rusa, cerrando de forma volcánica.

Sergei Rachmaninoff: Sinfonía n.º 2 en mi menor

 Compuesta entre 1906 y 1907 durante su estancia en Dresde.A principios de 1906, él, su esposa y su hija pequeña se trasladaron a la tranquila y digna Dresde, una ciudad que Rachmaninoff había amado desde su primera visita en 1891. La capital sajona le atraía no solo por su propio encanto sereno, sino también por su proximidad a Leipzig y a la famosa Orquesta Gewandhaus, cuyo director de orquesta Arthur Nikisch, Rachmaninoff admiraba por encima de todos los demás. Comenzó a componer nada más llegar a Dresde, creando en rápida sucesión (para lo que solía ser habitual en él) su Primera Piano ; las canciones del Opus 26; el más bello de sus poemas sinfónicos,«La isla de los muertos»; y su obra maestra orquestal, la Segunda sinfonía. Redactó el borrador de la sinfonía en menos de tres meses, la orquestación le llevó otros dos, y el conjunto se completó en otoño de 1907. 
El compositor dirigió la primera interpretación en San Petersburgo en febrero de 1908. Fue un éxito rotundo. Esta sinfonía marcó su consagración definitiva en el género, superando el traumático fracaso de su primera sinfonía.  La partitura está dedicada al compositor y teórico ruso Serguéi Tanéyev, quien fuera alumno de Chaikovski. 


 La sinfonía sigue la tradición sinfónica rusa, que consiste en poner énfasis a un motivo que se va repitiendo a lo largo de toda la obra. Se desarrolla a partir de un lema de siete notas  en el primer movimiento, inmediatamente en la introducción lenta (Largo) por las cuerdas graves (contrabajos y chelos). Este motivo cíclico vertebra toda la composición. Rachmaninov utiliza este lema de forma cíclica a lo largo de los cuatro movimientos de la sinfonía, reapareciendo de diversas formas (fragmentado, invertido o integrado en los clímax) para unificar la arquitectura emocional de la obra.

Berliner Philharmoniker

En cuanto a la orquestación, la obra está pensada para ser interpretada por la orquesta al completo. La composición consta de cuatro movimientos: Largo-Allegro moderato, Allegro molto, Adagio y Allegro vivace.. Su estructura es una personalísima mezcla de la clásica concepción en tres movimientos y el poema sinfónico romántico de desarrollo continuo:

I Moderato: Aunque la obra proviene de un periodo de dudas personales, los acordes de apertura anclados al fa grave, que se expanden cromática y dinámicamente desde un pp a un poderoso ff, nos lanzan a un trágico paisaje de lacrimosos arpegios que acompañan al magullado tema en las cuerdas y clarinetes. Una anhelante sección de transición nos transporta al modo mayor con una llamarada de las trompas. Habiendo sido sumergido en las densas texturas orquestales, el piano regresa a la superficie, introduciendo un antagónico y rapsódico segundo tema. Florecientes melodías son acompañadas por borneantes arpegios en la tesitura grave, dando una sensación de libertad emocional. Las densas armonías cromáticas intensifican este humor antes de que varios solos en las maderas y las trompas dialoguen amorosamente con el piano. Sigue un dinámico desarrollo en cinco secciones aparentemente ileso del torbellino emocional anterior, conduciendo a la recapitulación de los temas y a una belicosa coda que cierra el movimiento.

II Adagio sostenuto: Escrito en forma de lied ABA, es un etéreo nocturno de elegancia sinuosa que parte de cuatro compases introductorios que modulan suavemente desde el do menor que cierra el moderato a la lejana clave de mi mayor. Una serie de arpegios al piano envuelven el canto que hace la flauta del quejumbroso y soñador tema antes de cederlo al clarinete, rodeado por un halo de cuerdas, y posteriormente al piano y otros solistas dialogantes. Cambios armónicos profundizan en una serie de violentas variaciones que ondulan libremente entre la orquesta y el piano, previas a una cadenza virtuosística que retorna hasta la serenidad inicial, esta vez en los violines.

III Allegro scherzando: Formalmente un rondó, comienza con una imprudente giga que nos devuelve a la tonalidad de do menor del inicio. La exposición del sencillo primer tema (alternando semitonos y una célula rítmica de una negra y dos corcheas) cede paso a una martilleante rapsodia de transición, con brillantes pasajes del solista y marciales metales y percusión. El rápido tempo amaina en el segundo tema: meditativo, melancólico, de aire oriental en sus acordes, desplegado por violas y oboe. El piano responde con dolorosas suspensiones armónicas y secuencias melódicas que se imponen. La arrebatada orquesta y las pirotecnias del piano conducen al restablecimiento escalonado de los temas, rampantes en su amorosa gloria, antes de la coda procure un cierre centelleante.



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